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Google Apps Resources. Mediterranean Center for Innovation in Education. Training Center: Training. La letra con codos entra. Miércoles, 5 de noviembre del 2014 En un mundo en que se publica más que nunca, en que algunas personas retransmiten sus vidas a través de las redes sociales, la escritura se ha olvidado de las normas de ortografía y de las palabras bellas y los textos han perdido, demasiadas veces, coherencia y cohesión.

La letra con codos entra

Hasta el punto de que «cada vez hay más personas a las que no se las entiende por escrito o que no escriben lo que realmente quieren decir». El diagnóstico es del profesor de Didáctica de la Lengua de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Oriol Guasch, pero lo comparte buena parte de la comunidad educativa. «Perder las formas acaba afectando, antes o después, al fondo, a lo que se quiere escribir», avisa Jordi Balcells, autor de diversos manuales escolares de Lengua Catalana y asesor de la Conselleria d'Ensenyament en materia lingüística. Se hace difícil saber cuál es el origen de tantas faltas. La mejor autocorrección. Miércoles, 5 de noviembre del 2014 Una clase en el instituto Josep Pla, ayer.

La mejor autocorrección

«El autocorrector del Whats App no nos hace ningún favor. Te modifica todas las palabras que escribes mal y luego vas a clase y no tienes nada que te corrija las faltas de ortografía», afirma un alumno del instituto Josep Pla, uno de tantos adolescentes que admiten que las redes sociales y la mensajería instantánea les están haciendo un flaco favor a la hora de escribir. Sin embargo, y a pesar de que no sea de forma inmediata, este alumno sí que cuenta con buenos correctores.

Profesores que a través de distintos mecanismos han conseguido que este instituto de Nou Barris sea uno de los mejores de Barcelona en materia de ortografía, tal y como muestran las pruebas de competencias básicas. «La ortografía se incentiva de muchas maneras», explica Caterina Parera, jefa del departamento de catalán del instituto.

News for Schools: News-related resources and topical stories to use in the classroom. Ranking de errores comunes en castellano. Que el castellano es uno de los idiomas más complicados de dominar del mundo no es algo que nadie ponga en duda.

Ranking de errores comunes en castellano

Nuestro extenso vocabulario, del que ni siquiera la mayoría de los castellanoparlantes dominamos más de 1000 palabras, y nuestra gramática, con más excepciones, trampas y zonas oscuras que nuestro sistema judicial hacen que, para cualquier extranjero, la tarea de aprender y dominar el castellano tenga un nivel de dificultad similar al de averiguar qué puerta era la verdadera en aquella prueba de ‘Humor Amarillo’ en el que todo el mundo acababa con un traumatismo craneoencefálico. Sin embargo, no es solo al foráneo con inquietudes al que se le resiste el idioma de Cervantes.

Los propios nativos seguimos teniendo más de un problema con nuestro idioma, y van mucho más allá de por qué “untar” no lleva hache cuando es obvio que, claramente, debería. 11. Iros ¿Es un error a medias? 10. 9. … Chicos, tenemos que hablar. 8. 7. What works in education – Hattie’s list of the greatest effects and why it matters. [UPDATE February 2015: Over the past few years, numerous people have commented on my last paragraph as being an overstated and overheated conclusion, unwarranted by the data and of no help in advancing reform.

What works in education – Hattie’s list of the greatest effects and why it matters

Fair enough: I have come to think that they are correct. So, a new concluding comment is attached, with the old concluding paragraph available for inspection. I agree with my critics: there is no need to pile on teachers in this era of teacher-bashing – and it was not my point. My point was to say: we can improve learning, so let’s do it.] [UPDATE 11/2014: There have been recent reports suggesting that some of Hattie’s math is flawed. I have been a fan of John Hattie’s work ever since I encountered Visible Learning. Perhaps most importantly, Hattie was able to identify a ‘hinge point’ (as he calls it) from exhaustively comparing everything: the effect size of .40.

The caveat in any meta-anlysis, of course, is that we have little idea as to the validity of the underlying research.