Justicia al finalizar un conflicto armado - Justicia. Cuando todo arde, queda la memoria. La que no se borra. La que siempre estará viva. Eso pasa en Berlín, luego del nazismo. Así lo confirman los variados monumentos que hay en esta ciudad y así lo ha escrito en un sinnúmero de reportajes Michael Sonthheimer, de Spiegel, un historiador de 55 años que se hizo periodista para contar, entre tantas cosas, las ocurridas en el Holocausto. La experiencia de este reportero y de tantos otros, de defensores de derechos humanos, constructores de la memoria, representantes de sectores políticos y de la ciudadanía en general, cuenta que es más fácil escribir sobre estas historias, cuanto más lejos ocurrieron los hechos. En Alemania comenzaron a hacerlo con rigor mucho tiempo después del absurdo, explicó Tom Koenigs, parlamentario del Partido Verde y expresidente de la Comisión Parlamentaria de Derechos Humanos y Ayuda Humanitaria 2009-2013. Combatir la impunidad Calles que hacen memoria Campos de concentración Los archivos de la Stasi.
Museo de la Memoria y los Derechos HumanosMuseo de la Memoria y los Derechos Humanos. Seguir viviendo de Ruth Klüger | Uno de libros. En el prólogo, Jorge Semprún explica que para él Ruth Klüger no solo es una superviviente del holocausto que escogió, libremente, hablar sobre su experiencia, sino que además lo hizo con todas las características de la buena literatura. A mí no me parece que la buena literatura sea lo transcendental en este caso, pero antes de demostrarlo, necesito copiar un fragmento de la página 61 de sus memorias: En otra de las páginas, Ruth Klüger vuelve a insistir en la necedad que es creer que todos los judíos que murieron en los campos eran buenas personas por el simple hecho de haber muerto allí.
Tampoco le gusta que Auschwitz sea un museo. Es una mujer que gruñe constantemente. Protesta contra los lectores de relatos sentimentaloides. ¿Conclusión? Me gusta: Me gusta Cargando... Kulturprojekte Berlin — 25 Jahre Mauerfall. 25 JAHRE MAUERFALL Das Berliner Jubiläumsprojekt 2014: Die LICHTGRENZE vom 7. bis 9. November Die LICHTGRENZE ist eine temporäre Lichtinstallation entlang des ehemaligen innerstädtischen Mauerverlaufs. Zum 9. November 2014 wird mit tausenden illuminierten Ballons die frühere Teilung der Stadt auf einer Strecke von 15 Kilometern nachgezeichnet. Als vor 25 Jahren die Mauer fiel, gingen die Bilder von den jubelnden Menschen am Brandenburger Tor um die ganze Welt und prägten sich als Symbol für die wiedergewonnene Freiheit ein. Die Berliner Jubiläumsfeierlichkeiten um den 9. Www.berlin.de/Mauerfall2014 Pressekontakt: Kulturprojekte Berlin GmbH, „25 Jahre Mauerfall“, Klosterstr. 68, 10179 Berlin, mauerfall2014@kulturprojekte-berlin.de, www.kulturprojekte-berlin.de Pressebilder finden Sie unter www.berlin.de/mauerfall2014/presse/pressebilder/ Alle aktuellen Informationen sowie den Veranstaltungskalender zu „25 Jahre Mauerfall“ finden Sie unter www.berlin.de/Mauerfall2014.
Kulturprojekte Berlin — 25 Jahre Mauerfall. La culpa de los otros - La herencia envenenada de las tiranías - Capítulo 1 y 2 | 25 aniversario de la caída del Muro | DW.DE | 01.11.2014. Tanto en tiempos del apartheid en Sudáfrica como durante el socialismo de vertiente alemana y soviética, las dictaduras siempre han apuntalado su poder con la ayuda de los servicios secretos y la policía.
Al final, queda una montaña de expedientes... si es que no se destruyeron en el último momento. Durante la época de la Unificación, Alemania logró poner a salvo las actas de la Stasi, la Policía secreta de la RDA. En 1991 se creo para su custodia la Comisión Federal para los Documentos del Ministerio de la Seguridad del Estado.
El Ministerio para la Seguridad del Estado de la RDA recopiló información sobre millones de personas, en primera línea sobe ciudadanos de la RDA, pero también sobre otros de la República Federal de Alemania y otros países. Hoy, las dependencias de esta comisión albergan mas de un centenar de kilómetros de carpetas de la Stasi. Son testigos de la desconfianza y la traición en la antigua Alemania comunista. La cineasta Inga Wolfram en Rusia. Horarios de emisión: Inicio. Víctimas. El documental como monumento, Columnas. "La memoria es fascinante”, le dice un hombre a otro, “mira este experimento psicológico.
A un grupo de personas se le enseña diez imágenes distintas de su infancia, nueve de ellas son realmente de su infancia y una es falsa: un retrato trucado de su imagen añadido a una feria que nunca visitaron. El 80 % se reconoció en la imagen, asumió la foto como prueba de una experiencia real. El 20 % restante no pudo recordarla. Los investigadores insistieron, preguntaron de nuevo y esta vez las personas restantes tuvieron un recuerdo del evento a partir de la imagen –“Fue un maravilloso día en el parque con mis padres”–. El diálogo está en Vals con Bashir (2008), una película animada del israelí Ari Folman. Folman da a entender que la imagen de unas mujeres llorando por sus víctimas le produjo el estrés postraumático que lo bloqueó. En Colombia, a raíz de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras de 2011, se establece el derecho a la memoria.
Medellín y sus jóvenes. Para respaldar estos procesos juveniles, la política (empezando por la administración del alcalde Aníbal Gaviria) tiene que respetar su independencia, apoyarlos, sin caer en la tentación de cooptarlos y de ocupar sus espacios —lo que termina por condicionar estos liderazgos positivos y por sofocar procesos de participación y de democracia. Es claro que Medellín es una ciudad de contrastes. Mientras seguimos conociendo historias de desplazamientos masivos de familias, y de niños y jóvenes que no pueden ir al colegio a causa de las balas, o de explosivos en diferentes partes del centro, hay otra Medellín construida desde las ideas, las iniciativas sociales y la capacidad de resistencia, y en esa Medellín los jóvenes han sido los verdaderos protagonistas.
Años después, lo que sería una señal de esperanza para la ciudad se ha convertido en una práctica recurrente de los jóvenes, que se niegan a tener que encerrarse en sus casas y pensar en el no futuro. Víctimas aportan ideas para superar el conflicto. La cifra de un millón 300 mil víctimas que deja hasta ahora el conflicto armado en Antioquia es tan grande como las expectativas de las víctimas de que sus reclamos y derechos sean reconocidos en el actual proceso de paz con las Farc. Pero no solo esperan que la negociación entre el Gobierno y el grupo guerrillero reconozca sus derechos a la verdad, justicia y reparación.
También insisten en que han transitado un largo camino para superar el dolor y las secuelas físicas y emocionales de la violencia para aportar a la pacificación y reconciliación con los victimarios. Esas propuestas recogidas entre las organizaciones de víctimas en las subregiones más afectadas y en distintos barrios de Medellín fueron expuestas ayer durante el foro Voces de paz: Antioquia y Medellín le hablan a la mesa de negociación de La Habana. Además, esperan que se revele la verdad sobre el paramilitarismo como estrategia contrainsurgente y sus nexos con agentes del Estado y sociedad. Altas, bajas y retos en la calidad de vida de los medellinenses. Según el informe de Medellín Cómo Vamos, entre los años 2011 y 2012 se presentó un retroceso frente al objetivo de diminuir la tasa de analfabetismo, pasando de 2,9 por ciento a 3,2 por ciento.
Esta situación se considera preocupante porque el hecho de que en una ciudad existan personas adultas que no saben leer o escribir indica que hay a su alrededor problemas de exclusión social, económica y política. Según estudios recientes abordados por la Secretaría de Educación de Medellín, la deserción en los centros educativos es un fenómeno que impacta en mayor medida a los estudiantes que provienen de hogares con un nivel socioeconómico precario. Las comunas 1 Popular, 2 Santa Cruz y 8 Villa Hermosa son en su orden las que presentan mayores tasas de deserción escolar para la ciudad.
Estos países ya recorrieron el camino hacia la reconciliación con las víctimas. Twitter: @david_baracaldo Conocer la verdad, perdonar, pedir perdón, recuperar las tierras perdidas, recobrar la dignidad arrebatada, convivir sin sentimientos de venganza, ver de frente al enemigo, dar la mano al verdugo, aceptar la culpa y pagar por ella. Esto es lo más complejo de lograr en cualquier proceso de paz; negociarla y firmarla es solo un primer paso. Colombia avanza en un intento negociado para detener un conflicto armado de más de medio siglo que involucra a la guerrilla más antigua de Occidente: las FARC.
Está también a punto de comenzar conversaciones con el segundo grupo insurgente más numerosos que opera en la actualidad, el ELN. Esta guerra ha dejado miles de víctimas, provocadas tanto por fuerzas irregulares como oficiales. Las FARC, sentadas en una mesa en Cuba, por primera vez reconocieron que eran victimarios y sentaron las bases para un eventual compromiso de reparación. Sudáfrica: perdón a cambio de verdad Guatemala: las víctimas aún esperan verdad y reparación. Reparación para Medellín se enfocará en tejido social. Tener registrado un censo de 500 mil víctimas del conflicto no es un hecho de poca monta para Medellín, pues la cifra representa cerca del 20% de los habitantes.
Son muchas las heridas que aún no cicatrizan y muchos los rencores que faltan por desterrar del imaginario de la ciudad para lograr un escenario de esperanzas. Por eso, desde la Consejería para la Convivencia, la Reconciliación y la Vida de la Alcaldía se trabaja en una propuesta que busca que el Gobierno Nacional decida una reparación colectiva de la ciudad, pues el impacto del conflicto se ha sentido con especial énfasis en esta capital. "Las distintas modalidades de violencia que nos han golpeado no han permitido la oportunidad de reflexionar sobre la problemática, es hora de hacer la catarsis, dado que el principal daño se produjo en la cultura, en el modo de concebir la legalidad, de relacionarse con el otro", expresó Mejía Martínez.
Reconstrucción de la violencia en Colombia - Noticias de Entretenimiento, Espectáculos, Arte y Cultura en Colombia. "De cualquier manera que termine esta guerra, nosotros ya la hemos ganado. Ninguno de ustedes quedará para contarla. Pero incluso si alguno lograra escapar y hablar, el mundo no le creería". Esto le dijo un soldado nazi al autor judío Primo Levy, una víctima del Holocausto que, en efecto, sobrevivió para contarlo: dejó su memoria escrita en su Trilogía de Auschwitz.
Algo parecido podría pasar en Colombia. Que no se creyera, su violencia. "(...) Lo anterior pasó aquí, en el sur de Putumayo, con campesinos a quienes los paramilitares tildaban de guerrilleros. "(...) Lo anterior pasó aquí, en el municipio de Segovia (Antioquia), en la masacre de 1988. "(...) Lo anterior pasó aquí, en El Salado, corregimiento de El Carmen de Bolívar, en la masacre vivida hace 13 años. Todo esto, y más, podría haber quedado en el silencio.
-¿Para qué recordar? Esa es una de las preguntas con las que se encuentran los investigadores cuando llegan al territorio de las víctimas. -¿Para qué recordar? La paz hay que sacarla de la reelección: Francisco de Roux. El padre Francisco de Roux aseguró en una entrevista con Semana.com que las negociaciones de paz deben estar por encima de la posibilidad de reelegir al presidente Juan Manuel Santos.
Además, opinó que varios líderes no quieren avanzar porque siguen “metidos en la guerra”. El jesuita estuvo presente en el foro organizado por la Unión de Colegios Bilingües. Semana.com: Usted utiliza mucho la palabra perdón para hablar sobre la solución al conflicto, ¿qué significado tiene esa palabra para Colombia? Francisco de Roux: No quiere decir impunidad. Esa palabra se refiere a que dejemos los odios y las venganzas. Semana.com: ¿Cómo llevar el perdón a una realidad en medio de las balas?
F. Semana.com: ¿Está de acuerdo con la posible participación política de los alzados en armas? F. Semana.com: En este caso, ¿cómo se garantizarán los derechos de las víctimas? F. Semana.com: ¿Cómo ve la restitución de tierras? F. Semana.com: ¿Aceptaría una invitación formal a hacer parte de los diálogos? F. F. F. F. F. El silencio perpetuo del niño mimo. Nadie ha dicho que los perros lloren de pena. Pero los ladridos que Laika lanza como si fueran reclamos sobre el ataúd gris jaspeado de Julián Andrés Taborda Nanclares tienen que significar algo.
Ahí está la perra, con el hocico apuntando hacia arriba, haciéndole guardia al niño que la adoptó de la calle, que fue su amo en el mundo de los humanos y de los payasos, pero que ahora permanece acostado en un silencio sostenido, dentro de un cajón de madera, entre cuatro velones y una corona de flores. Es como una puesta en escena en la que vecinos y niños esparcen quejidos dentro del salón comunal de Altavista, una localidad que brotó sin ínfulas sobre un cañón montañoso alejado de Medellín, alejado hacia el occidente de la gran urbe, mientras que esta perra, pastor alemán, ayuda, no con lágrimas, por supuesto, sino con lo que su naturaleza le dicta: ladrando.
Es un velorio extraño. No subas, no bajes, no camines, no cruces esa línea imaginaria que todos ven muy clarita, porque te matan. Una estocada al mito 'para' En Colombia los grupos armados ilegales han tenido la costumbre de justificar su barbarie recurriendo a mitos fundacionales. Algo así como una razón de ser que, para ellos, raya con el heroísmo. En el caso de los paramilitares, su misión, según dicen, fue la de combatir a las guerrillas debido a que el Estado era incapaz de proteger a los ciudadanos. El más reciente informe de la Fundación Ideas para la Paz, conocido por El Espectador, apunta a que lo dicho por los ‘paras’ es, a la luz de las cifras, poco cierto. Esa organización es enfática: si algo motivó a los paramilitares a hacer lo que hicieron, a perpetrar masacres y generar desplazamiento, fue su deseo de controlar el negocio del narcotráfico y no el de combatir a sus enemigos: las Farc y el Eln.
Las cifras, dice Ideas para la Paz, son concluyentes. De acuerdo con esa organización, en apenas 100 de los 531 municipios donde los paramilitares tuvieron presencia entre 1997 y 2002, la guerrilla era una amenaza real. La escuela entre las balas. A Santiago González, de 18 años, lo mataron el viernes 25 de enero a las 5:00 de la mañana. El sicario lo abordó en un bus del barrio La Sierra y le disparó. Vestía un uniforme de aprendiz del metro de Medellín, que lo identificaba como uno de los diez mejores bachilleres de la Institución Educativa Villa Turbay, en la Comuna 8.
Para estimular a los estudiantes más sobresalientes, el metro los capacita después de graduarse. “El asesinato de Santiago sobrepasó los límites de la guerra entre los combos. Parece que fue una vendetta entre los de Caicedo, 8 de Marzo y La Sierra. Atentan contra los muchachos de los barrios que se enfrentan sin importarles si son o no de las bandas. En 2011, según la Secretaría de Educación Municipal, unos 14.000 niños y jóvenes se retiraron de los colegios públicos de la ciudad.
Esta semana la Personería de Medellín estimó que la deserción estaría rayando el 4,4%. No hay certeza de cuántos de estos tienen un final fatal. . * Nombre Cambiado. Rio de Janeiro - Sobrevivente de chacina, Chupetinha supera trauma e conquista clientes e amigos. 65 familias denuncian desplazamientos en la 8. Acorralados. Guerra entre bandas prendió guerra en comunas de Medellín - Noticias de Justicia en Colombia.
Centro de Memoria Histórica. Irene, víctima de paras y guerrilla. “El río es la gran fosa común de Colombia” El hombre que fue el cerebro de la paraeconomía, Articulo Impreso. Memory Reconstructs Society and Reestablishes Rights. Soraya Bayuelo: "Nos tocó inventarnos cosas para vivir en medio de la guerra" Mampuján, todavía un pueblo fantasma. El drama de las madres de los falsos positivos en Colombia - Noticias de Justicia en Colombia. Hijo de líder asesinado de la UP lidera lucha contra la impunidad - Noticias de Justicia en Colombia. Orión derrotando la inocencia.
VerdadAbierta, paramilitarismo, colombia, parapolitica, conflicto armado. A LA MEMORIA GRAFFITI. DOCUMENTAL DEL HIP HOP DE LA COMUNA 13 "13 SEÑALES DE VIDA" PARTE 1. Reflexión sobre el perdón. En la guerra no se habla.
Colômbia. Shoah.