Entre los beneficios de las publicaciones digitales se encuentran los bajos costos que éstas implican, dado que no hay gastos de papel ni de impresión. De este modo publicar un libro electrónico es accesible para la mayoría de los autores, sean o no consagrados.
Internet ha revolucionado profundamente la industria cultural. Ha cambiado radicalmente las reglas del juego, y los medios, productoras, discográficas y editoriales todavía no han sabido (¿o no han querido?)
“Cuando se acerca la Feria de Frankfurt, muchos editores esperan el resultado de la encuesta global que se realiza cada año para saber de qué tienen que preocuparse” comentaba Joaquín Rodríguez en su blog Los futuros del libro el 1 de octubre de 2009.
La aparición de gigantes como Google, Apple o Amazon tiene en jaque a los editores españoles, que ven como su modelo de negocio tradicional se puede trastocar tras la aparición del ‘ebook’.
En la edición [21] hay dos planteamientos básicos que cualquier editor debe tener claros. Participar activamente en el nuevo paradigma supondrá producir contenidos «multisoporte» y «multidispositivos» y desarrollar plataformas de integración con los canales de prescripción y distribución.