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Polítiques culturals

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AGULLES SENSE CAP NI FIL - EL CERC M’HA TORNAT A FER SENTIR. L’era de la degradació de l’art i de la política cultural a Catalunya. L’era de la degradació de l’art i de la política cultural a Catalunya (descarregar-lo aquí en pdf, 63 pàgines). Ver traducción al castellano. Introducció Alguna cosa greu està passant en el context de l’art contemporani local.

Els creadors fa temps que patim la seva degradació. Tanmateix, els moviments que estem presenciant en els darrers mesos han agafat una nova dimensió. Damunt la taula de joc s’hi ha posat el MNAC, el MACBA -també el casament de la seva Fundació amb la de La Caixa-, la Virreina, la Capella, el CCCB, el Santa Mònica, el Canòdrom, Fàbra i Coats… tot el teixit públic de l’art contemporani de la ciutat. És evident, però, que no és així com sorgeix la cultura en general ni l’art en particular. L’objectiu d’aquest article és obrir públicament aquest debat. Índex. La cultura es cosa de todos Entrevista con Frédéric Martel -- Circulo de Bellas Artes. Da la impresión de que el punto de partida para su investigación fue una cierta perplejidad. ¿Encontró en la cultura norteamericana algo que no se esperaba?

Sí, más que eso. No tenía ni idea de cómo funcionaba allí el sistema cultural. Había viajado a EE UU en dos ocasiones, la primera para promocionar uno de mis libros que se había traducido al inglés, y la segunda para pasar una semana de vacaciones en Nueva York. Comencé a escribí sin tener ningún tipo de conocimiento sobre EE UU, y con algún prejuicio que otro, que para algo soy francés… En aquel momento, partía de la hipótesis de que el modelo cultural francés se encontraba en una recta final, que se había topado con un límite y hacía falta mejorarlo. Así, el modelo estadounidense se perfilaba como un contraejemplo necesario. Se trataba, pues, de conocer el funcionamiento de la cultura en EE UU, de modo que pudiéramos aprovechar sus ventajas y descartar aquellos aspectos que consideráramos erróneos. La cultura por la borda. ¿A alguien le importaba de verdad la cultura? >> Sin Título (Untitled)

Visitantes haciendo cola para visitar el Museo del Prado. Foto Álvaro García Hace años, cuando la crisis empezó a planear como un presagio oscuro tras el sonado desfalco en los fondos de inversión, algunos pensamos que pararse y decidir de forma sensata cómo se gastaban los recursos disponibles en el mundo de la cultura no sería una idea del todo mala. De hecho, se hablaba del final de un banquete en la cual lo superfluo había corrido de manera exagerada, gastando y gastando sin tino –ahora sabemos que hasta lo que no se tenía.

Era hora de meditar, algunos aventuraban, y en este sentido la Bienal de Sao Paulo, comisariada por Ivo Mesquita en medio del inicio de la crisis, ponía el dedo en la llaga de tantas cosas por venir. El “vacío” de aquella Bienal –que era más bien la huída de lo atiborrado al uso- planteaba de posibilidad de reducir lo-para-mirar con el fin de ensanchar lo-para-pensar. Hotel Luxor, en Las Vegas. “Los museos se vacían de contenido” ¡Bien! “Los museos se vacían de contenido” reza esta mañana un titular del apartado de “Cultura” (entrecomillo “cultura” porque suele incluir a los Toros) de El País. La crisis convierte en carísimos contenedores los museos construidos cuando eramos prósperos.

¿culturalmente prósperos? No, nunca lo fuimos y tampoco lo eramos cuando construíamos museos-esculturas. La acción política estaba encaminada a cambiar el skyline de Valencia, de Santiago, de León, etc. ¿Que hacemos ahora con estos contenedores, pagados por todos a precio de sangre de Unicornio? Bien es cierto que los grandes museos estatales, como el Prado o el Reina Sofía se pueden mantener con entradas y venta de catálogos, como bien dice el artículo antes citado, pero es debido a que poseen importantes colecciones y una cantidad de personal que hace posible elaborar esos catálogos, esos contenidos. ¿Y con los sostenibles? Me gusta: Me gusta Cargando... El Arts Santa Mònica pierde el servicio pedagógico · ELPAÍS.com.

Ayer fue el primer domingo que el centro Arts Santa Mònica (ASM) mantuvo cerradas sus puertas y mañana, cuando vuelva a abrir lo hará sin el servicio pedagógico, porque el Departamento de Cultura de la Generalitat, del que depende, ya no le permite contratar servicios externos. "Un centro abierto a la cultura del conocimiento vive de un público cada vez más participativo, por ello es tan importante la presencia de personas preparadas, un híbrido entre guías, pedagogos y ángeles de la guarda, que les acompañen por los caminos del arte como en una especie de universidad abierta", explica Vicenç Altaió, director del ASM, quien pidió a la Generalitat "que la decisión sea transitoria". "Me han asegurado que estudiarán la situación. Sin embargo, por el momento, ya no podemos contratar servicios externos como la empresa que nos proporcionaba el servicio pedagógico, formado por jóvenes licenciados que no encuentran trabajo como museólogos", continúa Altaió.

La crisis abre una hemorragia en la cultura. La hemorragia es constante y aparentemente imparable. El paciente, las infraestructuras culturales españolas, pierde sangre. Mucha. No pasa el día en que no cierre un festival de cine o de teatro, en que una cita anual que dinamizaba tal o cual ciudad de mediano formato se vea obligada a hacerse bienal o en que un ex gran centro anuncie la paralización temporal de sus actividades para ingresar en un estado de hibernación programática con la esperanza de que el invierno de la crisis deje paso a la primavera del contento de una dichosa vez. Más allá de los empresarios culturales privados que tiran la toalla, tanto recorte se debe obviamente a las exangües arcas públicas, sobre todo, las de las comunidades autónomas. En cuanto a las infraestructuras que dependen del Ministerio de Cultura, se esperan nuevos recortes tras las elecciones, cuando vuelvan a rebajarse los presupuestos. La 'tijera' aparece sobre todo en las comunidades autónomas.

Soymenos: investigaciones sobre arte y cultura. “Los museos se vacían de contenido” ¡Bien! ¿Podemos esperar razonablemente que aquellos que.

Ministerio de cultura

Catalunya.