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TEOLO

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Tlaloc monte adoratorio. “diríjanse, diríjanse, allá donde las nubes se extienden con abundancia, donde la espesa niebla forma la nublada mansión de Tlaloc…” Monte Kailas, Monte Olimpo, Monte Sinaí, Monte Tlaloc… El monte Tlaloc es la cumbre sacratísima sin par en la religión mesoamericana. Hay lugares ceremoniales más elevados en la Sierra del Tlalocan, y toponimias como el de Teopixcalco, en los 5 mil del lado norte del Popocatépetl, pero sólo son extensiones de la montaña Tlaloc, casa del dios Tlaloc, señor de la lluvia, las nubes y los relámpagos. Monte Tlaloc( nevado), desde la cumbre de la piramide del Sol, en Teotihuacán. 28 de febrero de 2010. Las figuritas antropoides corresponden a la representación del Tlalocan (paraiso) de la zona arqueológica de Teotihuacán. Su ubicación es en la cadena montañosa del sureste que forman la Cuenca de México. Representación de dios Tlaloc.

Una idea de esta actividad, que fluía hacia la cumbre sagrada, podemos tenerla en la actualidad. Entrada a la calzada oeste. Tomismo. Tomismo es la escuela filosófica que surgió como un legado de la conocimiento y el pensamiento de Santo Tomás de Aquino, filósofo, santo y Doctor de la Iglesia. La palabra viene del nombre de su autor, cuya Summa Theologiae fue uno de los documentos más influyentes en la filosofía medieval y sigue siendo estudiada hoy en día en las clases de filosofía. En la encíclica Angelici Doctoris, del Papa Pío X, advirtió que las enseñanzas de la Iglesia no pueden ser entendidas científicamente sin los fundamentos filosóficos básicos de la tesis principal de Tomás: El Concilio Vaticano II describe el sistema de Tomás como la "filosofía perenne".[2] La filosofía tomista[editar] General[editar] Tomás de Aquino creía que la verdad es posible donde quiera que se encuentre, y por lo tanto consultados griegos, romanos, judíos, musulmanes y filósofos.

Poco antes de que Tomás falleciera, su amigo Reginaldo de Piperno le imploró que terminara sus obras. Ontología[editar] Neotomismo[editar] Referencias[editar] Islam. El islam[1] (en árabe: الإسلام, Se aceptan como profetas principalmente (pero no limitándose) a Adán, Noé, Abraham, Moisés, Salomón y Jesús (llamado Isa). Además del Corán, los musulmanes de tradición sunita siguen asimismo los hadices y la sunna del profeta Mahoma, que conforman el Registro histórico de las acciones y las enseñanzas del Profeta. Se aceptan también como libros sagrados la Torá (el Antiguo Testamento de los cristianos), los Libros de Salomón y los Evangelios (el Nuevo Testamento). El islam es una religión abrahámica monoteísta que adora exclusivamente a Alá sin copartícipes. Se estima que hay en la actualidad entre 1.000 y 1.200 millones de musulmanes en el mundo. El islam se inició con la predicación de Mahoma en el año 622 en La Meca (en la actual Arabia Saudita).

Etimología y significado La palabra Islām, de la raíz trilítera s-l-m, deriva del verbo árabe aslama, que significa literalmente ‘aceptar, rendirse o someterse’. Doctrina del islam Dios En Su existencia. Ángeles. Dios solar. Un dios solar representa al Sol o aspectos de él, como pueden ser los rayos solares. En la mitología de muchas culturas el Sol era un dios; fue venerado a lo largo de la Historia en muchas civilizaciones, como la egipcia, la mexica, la incaica, la china, la japonesa, la griega o en religiones como la hinduista. Se considera que el culto al Sol pudo ser el origen del henoteísmo y, después, del monoteísmo. Barca solar[editar] Una barca solar o bote solar es una representación mitológica del sol conduciendo una barca.

Carro solar[editar] El carro solar es otra representación mitológica, como la barca solar, pero algo más reciente, ya que se estima que su origen corresponde a la expansión indoeuropea, después de la invención del carro, en el II milenio a. Dioses solares por culturas[editar] Según los egipcios[editar] Estatua de Hathor, en el museo de Luxor, portando el disco solar. Según los griegos[editar] Según los chibchas[editar] Otras culturas[editar] Véase también[editar] Referencias[editar]

Ateísmo. El ateísmo es, en un sentido amplio, la no creencia en deidades u otros seres sobrenaturales. En un sentido más estricto, el ateísmo es la posición que sostiene la inexistencia de deidades. Algunos la definen como una doctrina o posición que rechaza el teísmo, que en su forma más general es la creencia en la existencia de, al menos, una deidad. En un sentido amplio podría incluirse dentro de la definición de ateísmo, tanto las personas ateas, quienes explicitan la no existencia de dioses, como aquellas que, sin creer en su existencia, no tienen evidencia ni convicción para su refutación.

En un sentido estricto se excluyen a estos últimos, denominados agnósticos, de la definición de ateos. Los agnósticos rechazan reconocerse como ateos o ateístas ya que consideran inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia o simplemente irrelevante.[1] Etimología[editar] Uso histórico del término[editar] Tipología del ateísmo[editar] Agustín de Hipona. Agustín de Hipona o san Agustín o Aurelius Augustinus Hipponensis (Tagaste, 13 de noviembre de 354 – Hippo Regius (también llamada Hipona), 28 de agosto de 430)[1] es un santo, padre y doctor de la Iglesia católica.

El "Doctor de la Gracia" fue el máximo pensador del cristianismo del primer milenio y según Antonio Livi uno de los más grandes genios de la humanidad.[2] Autor prolífico,[3] dedicó gran parte de su vida a escribir sobre filosofía y teología siendo Confesiones y La Ciudad de Dios sus obras más destacadas. Biografía[editar] Infancia y juventud[editar] San Agustín nació el 13 de noviembre de 354 en Tagaste, pequeña ciudad de Numidia en el África romana. Agustín fue maniqueo y orador imperial en Milán.[7] Era el rival en oratoria del obispo Ambrosio de Milán, figura que después hizo a Agustín conocer los escritos de Plotino y las epístolas de Pablo de Tarso. San Agustín se destacó en el estudio de las letras. Conversión al cristianismo[editar] Monacato y episcopado[editar]

Agnosticismo. El agnosticismo (del griego α-, a-, ‘sin’; y γνώσις, gnōsis, ‘conocimiento’) es la creencia de que los valores de verdad de ciertas afirmaciones, especialmente aquellas sobre la existencia o inexistencia de alguna deidad, además de otras afirmaciones religiosas y metafísicas como la teología o el más allá, son desconocidos o inherentemente incognoscibles.[1] [2] [3] El agnosticismo a menudo reflexiona las preguntas mediante la duda y el escepticismo. En un sentido popular, un agnóstico es aquel que ni cree ni niega la existencia de una deidad o deidades, mientras que un teísta y un ateo afirma y niega, respectivamente.[2] No obstante, el filósofo William L. Rowe sostiene que, en sentido estricto, el agnosticismo es la visión de que la humanidad carece de las bases racionales necesarias para justificar cualquier creencia: «existe al menos una deidad» o «no existe ninguna deidad».[2] Definiciones de agnosticismo[editar] Y más adelante en el mismo párrafo: Etimología[editar] Variantes[editar]

Concilio ecuménico. Un concilio ecuménico es una asamblea celebrada por la Iglesia católica con carácter general a la que son convocados todos los obispos para reconocer la verdad en materia de doctrina o de práctica y proclamarla. El término concilio proviene del latín concilium, que significa "asamblea". Ecuménico, proviene del latín oecumenicum, traducción a su vez del griego οἰκουμένoν, que significa (mundo) habitado. La reunión celebrada en Jerusalén, hacia el año 50, es, en opinión de la Iglesia católica, el concilio más antiguo. Según la misma opinión fue convocado por San Pedro, y en él se eximió a los paganos convertidos al cristianismo de las observancias judaicas.[1] Los siguientes se numeran del I al XXI, y se dividen en dos grupos: griegos y latinos, según hayan tenido lugar en Oriente u Occidente. Los concilios griegos fueron convocados por los emperadores de la época que, generalmente, los presidieron. Los concilios latinos fueron convocados por los papas.

Concilios pre-Nicenos[editar] Melquisedec. Melquisedec (מַלְכִּי־צֶדֶק / מַלְכִּי־צָדֶק, hebreo estándar Malki-ẓédeq / Malki-ẓádeq, hebreo tiberiano Malkî-ṣéḏeq / Malkî-ṣāḏeq) Rey de paz, Rey de justicia, Rey del Mundo (significado hebreo del vocablo Melquisedec según Rene Guenon). En el Antiguo Testamento es un notable sumo sacerdote, profeta y líder que vivió después del diluvio y durante los tiempos de Abraham. Es considerado señor de la Paz y la Justicia. Sacerdote y Rey[editar] Según relata el Génesis: "[...] y Melquisedec, rey de Salem, sacando pan y vino, como era sacerdote del Dios Altísimo, bendijo a Abram, diciendo: -Bendito Abram del Dios Altísimo, el dueño de cielos y tierra. Los Santos Padres de la Iglesia, la tradición judía y el Salmo 76 (Vg 75), 3 identifican a la ciudad de Salem con Jerusalén. Como sacerdote-rey es una prefiguración del mismo Jesús que, además de ser Profeta, también es Sacerdote y Rey. Textos gnósticos[editar] Melquisédec es el título del primer escrito del códice IX de Nag Hammadi (NH IX 1-27).

Judaísmo. La palabra judaísmo se refiere a la religión, la tradición y la cultura del pueblo judío. Es la más antigua de las tres religiones monoteístas más difundidas (junto con el cristianismo y el islam), conocidas también como «religiones del Libro» o «abrahámicas», y la menor de ellas en número de fieles. Del judaísmo se desglosaron, históricamente, las otras dos religiones. Aunque no existe un cuerpo único que sistematice y fije el contenido dogmático del judaísmo, su práctica se basa en las enseñanzas de la Torá, también llamada Pentateuco, compuesto por cinco libros. A su vez, la Torá o el Pentateuco es uno de los tres libros que conforman el Tanaj (o Antiguo Testamento, según el cristianismo), a los que se atribuye inspiración divina.

En la práctica religiosa, la tradición oral también desempeña un papel importante. Según las creencias, fue entregada a Moisés junto con la Torah y conservada desde su época y la de los profetas. Terminología: hebreos, judíos, israelitas[editar] Cristianismo. Arriba, el símbolo ichtus o ichthys (en griego, en letras mayúsculas, IXΘΥΣ). El vocablo significa pez, pero constituye además un acrónimo: Ἰησοῦς Χριστός, Θεοῦ Υἱός, Σωτήρ (Iēsoûs Christós, Theoû Hyiós, Sōtḗr), que se traduce al español como Jesús Cristo, Hijo de Dios, Salvador.

El ichtus o ichthys fue uno de los primeros símbolos cristianos[1] y se convirtió en emblema del cristianismo primitivo.[2] Abajo, el término IXΘΥΣ labrado en mármol, en las ruinas de Éfeso. Algunos de los escritos sagrados cristianos son compartidos con el judaísmo. El Tanaj constituye, junto con la Biblia Septuaginta (más antigua que el Tanaj en su forma actual), la base y la fuente para el Antiguo Testamento de las diferentes Biblias cristianas. Historiográficamente, sus inicios se ubican en la primera mitad del siglo I de la Era Cristiana, en tiempos de Jesús de Nazaret. Algunos estudiosos del siglo XX no toman como fecha incontrovertible el año 33 d. Origen y difusión[editar] Creencias[editar] Judaismohoy. Manas. Manas hace referencia a varios artículos en wikipedia: Lugares[editar] Véase también[editar] Maná.

Diosa madre. Una diosa madre es una diosa que sirve como deidad de fertilidad general. En algunas culturas además es representada como la Madre Tierra, siendo la generosa personificación de la Tierra. Como tal, no todas las diosas pueden considerarse manifestaciones de la diosa madre. Los sumerios escribieron muchos poemas eróticos sobre su diosa madre Ninhursag.[1] Controversia[editar] Las deidades que encajan con la moderna concepción de «diosas madre» han sido claramente adoradas en muchas sociedades hasta la actualidad.

Aunque el «tipo» ha tenido buena aceptación como categoría útil para la mitografía, la idea de que en la antigüedad se creyera que todas estas diosas eran intercambiables no ha sido continuada por los investigadores modernos, notablemente por Peter Ucko.[2] Figuras paleolíticas[editar] Venus de Willendorf (hacia el 22 000 a. Ejemplos de diosas madre[editar] Diosas sumerias, mesopotámicas y griegas[editar] Mitología india[editar] Shaktismo[editar] Mitología griega[editar]