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Estética

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Fundación Louis Vuitton del arquitecto Frank Gehry. El diseño del edificio para la fundación Louis Vuitton manifiesta la configuración del Jardín d'Aclimatación y las construcciones en vidrio que se utilizaban en los jardines del siglo XIX.

Fundación Louis Vuitton del arquitecto Frank Gehry

Los bloques blancos de hormigón están envueltos en enormes velas de vidrio que permiten que en su superficie se refleje el agua y la naturaleza produciendo un cambio continuo de luz y color en su superficie. El museo tiene el cometido de ser un lugar atractivo y acogedor para las familias y niños que utilizan el jardín. Se encuentra construido en el límite de un jardín de agua diseñado especialmente para el edificio.

El cuerpo del edificio lo configuran unos bloques blancos que se han llamado los icebergs y que se encuentran protegidos por unas gigantescas velas de vidrio que se apoyan sobre los cubos mediante vigas de madera. El hall del edificio se sitúa a pie llano y cumple la doble misión de ser tanto entrada al museo como al jardín. Gehry Partners Situación: Paris. Superficie: 11700 m2 Año: 2014. Marc Quinn. Fundación Gala - Salvador Dalí. Dalí y Lorca, cartas de seducción. “Tú eres una borrasca cristiana y necesitas de mi paganismo (...) yo iré a buscarte para hacerte una cura de mar.

Dalí y Lorca, cartas de seducción

Será invierno y encenderemos lumbre. Las pobres bestias estarán ateridas. Tú te acordarás que eres inventor de cosas maravillosas y viviremos juntos con una máquina de retratar (…)”. Así de apasionado escribe Salvador Dalí en el verano de 1928 a su íntimo amigo Federico García Lorca. Era algo más, “un amor erótico y trágico, por el hecho de no poderlo compartir”, aclararía el pintor en 1986, en una carta al director publicada en EL PAÍS y dirigida a Ian Gibson, al que acusa de subestimar sus relaciones con el poeta, “como si se hubiera tratado de una azucarada novela rosa”. Tras esas desapariciones está, según el compilador, la sombra de una pulsión homosexual. El pintor surrealista, sin embargo, se sabe atractivo a los ojos del poeta y juega varias veces con las referencias sexuales.

Algunos estudiosos quisieron ver en esa misiva el inicio del final de la relación. Diario de un viaje imposible...: Lorca y Dalí: el amor que no pudo ser. Federico García Lorca y Eugenio Salvador Dalí vivieron su particular Brokeback Mountain en la España de los años 20.

Diario de un viaje imposible...: Lorca y Dalí: el amor que no pudo ser

Es una de las historias más fascinantes y tristes entre dos de los personajes más relevantes de nuestra panorama cultural. Su relación trascendió la simple amistad. Se conocieron en 1922 en la Residencia de Estudiantes de Madrid (cuando tenían 24 y 18 años respectivamente). Fue una gran historia de amor aunque nunca llegara a consumarse. Lorca, menos temeroso al erotismo, fue mucho más consciente del amor que sentía hacia su amigo.

Dalí había comenzado el servicio militar, pero tiene tres meses de permiso que va a pasar con su amigo Federico entre Figueras, Cadaqués y Barcelona. Dalí en sucesivas cartas le comentó su idea de escribir un texto identificando la imagen de San Sebastián con la del poeta. Aunque el amor jamás llegó a consumarse, sus respectivas obras salieron enriquecidas de esa relación. Fragmento de Oda a Salvador Dalí de F.G.Lorca (1926) Dalí y Gala, historia de dos matrimonios. Tal día como hoy la pareja contraía matrimonio.

Dalí y Gala, historia de dos matrimonios

Una unión singular que no se rompió hasta su muerte Fue un 8 de agosto, un día como hoy y se puede suponer que como todos los 8 de todos los agostos, cuando Salvador Dalí se casó católicamente con Gala, su musa y la mujer cuya presencia vincula la vida y obra del creador catalán. Fue en Sant Martí Vell, Gerona, en 1958. Lo cierto es que, en la práctica, la pareja ya lo era desde otro agosto –corría 1934 y la ciudad fue París– o cuando el ayuntamiento del XIV arrondissement les administró un sí republicano, tricolor.

Se habían conocido (también) en verano –Cadaqués, la Costa Brava, 1929– y aquel año de shocks bursátiles trajo así otro seísmo, esta vez sentimental, que acompañó al pintor hasta su muerte. Ella había sido mujer de Paul Éluard, el poeta. Antes, Gala se había ido. París, Nueva York, Port Lligat Y Gala seguía allí, junto a él y junto a tantos otros. Tal día como hoy la pareja contraía matrimonio.