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Reflexión 15-M

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Notas para una r-evolución 2 (versión 1.1): Segunda fase: vicios vs nuevas virtudes tácticas | CONSERVAS. De lo que hemos aprendido de la Red y de cómo puede extrapolarse a todos los espacios de lucha (Mis reflexiones para la acción recopiladas para los cursos Radical Community Manager que organizamos en X.net y utilizadas como aportación a las bases metodológicas de la Red Ciudadana Partido X) [Las frases acabadas con * son frase modificadas con respecto a la versión 1.0 - Aquí puedes descargar la versión pdf, gracias a David Tortosa de Croma] Internet no es solo una herramienta, es una época histórica.

El desarrollo tecnológico modifica las formas de organización, de pensar y de ver el mundo. Internet es una herramienta y un campo de batalla. Internet no es “para hacerme publicidad”, es para compartir y relacionar inputs, es la oportunidad de actuar diferente y cambiar las reglas del juego. [¡Ojo! Algunas cosas a tener en cuenta antes de leer el esquema: a – Las únicas cosas con las que podemos contar con total seguridad son la muerte y los dedos. 1 – Hay que venir llorados de casa [4]* - etc. El 15-M ¿Quiénes son? >> Alternativas. Enacting the Impossible (On Consensus Decision Making) TO THE VILLAGE: With a large college and high school student contingent, occupiers from all over the city have repeatedly marched to Washington Square where at least two general assemblies have convened.

PHOTO: Stephen O’Byrne On August 2, 2011 at the very first meeting of what was to become Occupy Wall Street, about a dozen people sat in a circle in Bowling Green. The self-appointed “process committee” for a social movement we merely hoped would someday exist, contemplated a momentous decision. Our dream was to create a New York General Assembly: the model for democratic assemblies we hoped to see spring up across America. But how would those assemblies actually operate? The anarchists in the circle made what seemed, at the time, an insanely ambitious proposal. Why not let them operate exactly like this committee: by consensus. It was, in the least, a wild gamble, because as far as any of us knew, no one had ever managed to pull off something like this before. How to occupy the world.

The leading tagline of the Occupy Wall Street movement reads: “Protest for world revolution.” This is an ambitious claim. In most respects it seems to ring quite true: the movement has successfully taken root not only in cities and towns throughout the United States but also in major urban centres around the world. On October 15 Occupy Wall Street’s success inspired a broad wave of coordinated occupations across Europe. I was a founding participant in the one that began in London. But the Occupy movement has been notably absent outside of the United States and Europe. Not for want of trying, of course: in southern Africa, where I am from, small groups of committed activists tried to instigate occupations in a few key regional cities, but without much success. What accounts for the failure of Occupy to capture the imagination of the global South, which comprises precisely the people whose lives have been most brutally affected by the recent global financial crisis?

How to Occupy the moral and political high ground | Naomi Wolf | Comment is free | The Observer. As UK citizens are being told once again to "trust" the gatekeepers of the global banking system and as US citizens are realising that, despite a first amendment that guarantees freedom of speech and assembly, they are facing potentially lethal rubber bullets in Oakland and police brutality ranging from Tulsa, Oklahoma, to the streets of Manhattan, what is becoming clear is that a game-changing global shift is taking place. The conflict is no longer between right and left, but between the "one per cent" – a corporatocracy that, without transparency or accountability, is claiming the lion's share of the planet's resources and capital, while disregarding democratic processes – and, well, the rest of us.' This single global family, transcending national boundaries, just wants a peaceful life, a sustainable future, economic justice and basic democracy.

. ■ Democracy is disruptive. . ■ Protesters need to raise their own money and use it to hire their own lawyers. Carne cruda - Carlos Taibo: menos es más - 16/02/12, Carne cruda. ¿Adónde van los 'indignados'?, por Manuel Castells. El movimiento de indignados surgido en el 2011 en España, Europa y Estados Unidos es una bocanada de aire fresco en un mundo que huele a podrido. Plantearon en redes sociales y en acampadas lo que muchos piensan: que la crisis la crearon bancos y gobiernos y la sufre la gente, que los políticos sólo se representan a sí mismos, que los medios de comunicación están condicionados y que no hay vías para que la protesta social se traduzca en verdaderos cambios porque en la política está todo atado y bien atado para que sigan pagando los de siempre y cobrando los de siempre.

Por eso durante meses decenas de miles de personas participaron en asambleas y manifestaciones y por eso la mayoría de la ciudadanía (hasta el 73% en España) compartió sus críticas. Y todo ello de forma pacífica, excepto la violencia resultante de cargas policiales excesivas, que han llevado a sus responsables ante el juez. El 15-M existe en esa conciencia. El violento silencio de un nuevo comienzo · ELPAÍS.com. Qué hacer después de la ocupación de Wall Street, de que las protestas que comenzaron lejos (Oriente Próximo, Grecia, España, Reino Unido) hayan llegado al centro y ahora, reforzadas, estén volviendo a extenderse por el mundo? Uno de los grandes peligros que afrontan los manifestantes es el de enamorarse de sí mismos, de lo bien que se lo están pasando en los sitios ocupados. En San Francisco, en una concentración de solidaridad con Wall Street, el 16 de octubre de 2011, se oyó una invitación a participar en la protesta como si fuera una concentración jipi de los años sesenta: "Nos preguntan cuál es nuestro programa.

No tenemos programa. Estamos aquí para pasárnoslo bien". Organizar una feria es barato; lo verdaderamente importante es lo que queda al día siguiente, en qué cambia nuestra vida diaria. Los manifestantes deben enamorarse del trabajo duro y paciente. El sistema es como el gato que sigue andando sin saber que ya no tiene suelo bajo los pies Esa es la parte fácil. Marchar separados, golpear juntos. Elena Herrera | Público Plantaron su indignación en las plazas, se ganaron la simpatía de la gente siete de cada diez españoles aseguraron tener una imagen positiva del Movimiento 15-M en un estudio del CIS del pasado junio y fueron capaces de condicionar la agenda política.

La pérdida del atractivo que genera un acontecimiento que ya no es visto como algo nuevo o la dificultad de enfrentar objetivos concretos son las críticas con las que algunos intentan desgastar la acción de los indignados. Expertos en movimientos sociales, politólogos y sociólogos reflexionan sobre los retos que encarará el 15-M durante el año que está a punto de comenzar. Jaime Pastor, profesor de Ciencia Política de la UNED, cree que la clave de cara al futuro puede estar en cómo los indignados son o no capaces de superar la etapa actual, a la que denomina “de relativo desconcierto” tras los resultados electorales del 20-N.

Futuras acciones. Carlos Taibo: “El 15M ayuda a que algo esté empezando a cambiar en la cabeza de la gente” Carlos Taibo, profesor de ciencias políticas y de la administración en la Universidad Autónoma de Madrid, es experto en relaciones internacionales, divulgador de la idea y práctica del decrecimiento económico y analista e impulsor del movimiento 15M. Carlos Taibo ¿Qué significado tiene el 15M? “Nuestro sueños no caben en vuestras urnas” decía una pancarta instalada en la acampada de la Puerta del Sol, lo que equivale a plantear cuestiones radicales y de fondo y otra manera más democrática de hacer política. Superar unas formas de mera deliberación y delegación, reformar la ley electoral, ensayar formas de participación más directa mediante referendum y consultas, y, sobre todo y hasta donde sea posible, no delegar en otros la representación para la toma de decisiones.

Cuando los activistas del 15M escriben, refiriéndose a los políticos, “no nos representáis”, no les están diciendo “no representáis a nadie”, sino simplemente “a nosotros, no”. ¿Qué acogida ha tenido el movimiento 15M? Sí. Fuera de lugar » ¿Cómo se organiza un clima? ¿Cómo se organiza un clima? La pregunta rebota de aquí para allá: “¿dónde está el 15-M?” ¿Ha fallecido, tal y como dictaminan los medios de comunicación que sólo conceden existencia a lo que es espectacular y masivo, noticiable? ¿Se ha retirado a los cuarteles de invierno, esperando tiempos mejores (y temperaturas más altas) para reocupar su espacio natural: las calles y las plazas? ¿Se ha replegado a los barrios, fuera de la vista de los focos mediáticos y de la volátil “opinión pública”, pero construyendo al modo de las hormigas una base duradera para el cambio social?

A la comisión de Extensión Internacional de Sol, que tuvo un papel relevante en la preparación del 15-O, no le satisface ninguna de las respuestas, así que se ha declarado en huelga (!) Me gusta el gesto: se atreve a interrumpir y pienso que si no hay discontinuidad no hay creación, sólo inercias y repetición. Vida y política ¿Dónde se han metido todas las personas que poblaron plazas y asambleas en primavera? Impressões de um Informático » Archivo del Blog » El 15M en debate interno y externo.

4 enero 2012 – 15:44 En determinados foros del 15M se debate ahora sobre cómo llegar a más gente y volver a movilizar masivamente al pueblo español. Hay muchas reflexiones acerca del excesivo número de convocatorias, la poca coordinación, la recurrencia a terminología y formas de organización que algunos consideraban obsoletas… Por ejemplo, uno de los debates está en qué término utilizar para unir al movimiento, y se repite mucho el término “ciudadanía”. En ciertos ámbitos marxistas, se considera que ese término es opuesto al de “clase trabajadora”, por lo que lo rechazan.

El 15M debe diversificarse y no sectarizarse o guetificarse, aunque ese es el mayor peligro y la tendencia cada vez mayor del movimiento. Partimos de una ignorancia política ciudadana importante, así que era previsible que una buena parte del movimiento 15M, que se nutrió de tanta gente que hasta entonces no se había movilizado, no supiese abordar estas cuestiones.