El hombre que le leía a Borges - Noticias de Entretenimiento, Espectáculos, Arte y Cultura en Colombia. A los quince años, tuve la suerte extraordinaria de leerle en voz alta a Jorge Luis Borges. Fue a mediados de los años sesenta. Borges se había quedado ciego unos diez años antes, a través de una enfermedad heredada de su padre, y había decidido que, dado que ya no podía manejar una lapicera, dejaría de escribir prosa. La poesía, argumentaba, podía componerla en su cabeza y después dictarla cuando el asunto estaba terminado. La prosa era otra cosa: sentía que no podía confiar a la mano de otra persona el titubeo y la exploración y la reorganización que un escritor de prosa requiere para construir un párrafo.
Pero, más o menos en la época en que lo conocí, había cambiado de idea y pensaba que intentaría una vez más escribir historias como las que lo habían hecho famoso. La fuerza ciega Conrad era uno de los escritores favoritos de Borges. Para los escritores es común, en especial para los grandes escritores, ocultar a sus amores, un poco como amantes celosos. (Traducción de Elvio E. El Carabobeño. El Universal. Quinto Día. Notitarde. Confirmado. El Nacional. La patilla. TalCualDigital. Runrunes.