No le digas a mi madre que soy librero. Caramba, hoy corro el riesgo de ponerme pedante.
Me la jugaré. Les hablaré de dos tipos extraordinarios por distintos motivos. Y de ferias. Y de libreros. Y de cifras. ¿Hacemos una feria de 365 días? Tomo un cafelito con un amigo librero y llegamos a la conclusión de que la salvación del sector pasaría por realizar una feria del libro que durase 365 días o, ahora que en el Vaticano hay un Papa que parece muy abierto, negociar una modificación del santoral que incluyese un Sant Jordi cada día del año. El cafelito –el suyo, yo soy muy austero– estaba bautizado, ya me entienden. Lo que pasa es que las cifras, a pesar de todo, le dan la razón.
El domingo pasado se clausuró la Feria del Libro de Madrid y las ventas han subido un 9,3% respecto al año pasado. Botella medio llena. Botella medio vacía. Hablo con un colega de una editorial y me hace dos consideraciones. Primero, me dice, “las ventas cada día son más estacionales”. Y aquí es donde entra mi primera cita pedante de hoy. No le digas a mi madre que soy librero. Curiosidades. Coincidiendo con el CILELIJ se presentó el Anuario Iberoamericano sobre el libro infantil y juvenil 2013 ( leer completo en pdf ). Es posible que tenga que dejar de llamarse Anuario , o que se mantenga el nombre por tradición aunque no sea correcto, porque va a pasar a ser de publicación bienal.
Aviso: Si no os gustan los números, no malgastéis dioptrías y no sigáis leyendo. Algunas conclusiones a las que llega sobre la LIJ son las siguientes (unos datos son referentes a 2012 y otros a 2011): Ilustroskop. Literatura infantil y juvenil actual. Los Libreros Recomiendan. Palabras efímeras. PequeñaSaltamontes. La Fraternidad de Babel. Lecturimatges: la lectura en imatges. Notas de una editora de Literatura Infantil y Juvenil. Librosfera. Los libros de Oesido. Roger MIchelena. Locosporloslibros. Nunca te hagas librero. El librero web. Librerías y edición 21. Librería La Aurora, Corrientes, 728, Buenos Aires (Argentina).
Henry Odell entre 1965 y 1977. Si el librero participa de una comunidad y logra que ésta participe en sus propuestas: el librero no está solo. Y si no participa de una comunidad, es que perdió su librería hace tiempo. Tenemos un modelo de trabajo para libreros: vías que sumen valor al libro y mecanismos para explotar nuevas líneas de negocio (nuevos ingresos).
Se apoya en 3 aspectos fundamentales, simples: Reestructurar la página web por un entorno en línea más dinámico y puesta en marcha de un canal de comercio electrónico especializado en su comunidad.Sello editorial para la edición de contenidos multisoporte sobre los temas de la comunidad, agotados, descatalogados, etc. Lo segundo, marcado por la aceptación de que en un mundo saturado de copias el dinero sigue el camino de la atención, significa que el librero comprende que las editoriales no son ya la única puerta hacia los contenidos. Regina Ex Libris. Puedo desoír cualquier llamada, pero nunca si su trasfondo es bibliófilo.
Por eso cuando el otro día mi querida reginaexlibrislandiana y alma mater de Blog de Libros publicó un comentario a mi post Dame una novela que me voy a China para pedirme sugerencias de letras niponas activó el resorte que nos metamorfosea a mi en barman y a mi pelucón en una curiosa coctelera que, tras horas de mezclas, reflexiones y pruebas, nos permitió elaborar la carta adecuada de cócteles bibliófilos del país del sol naciente para quienes quieran viajar en letras al Japón de ayer y de hoy… … Aquí la tenéis: Botchan, de Natsume Soseki.
Más de un siglo después de su aparición en Japón llegó por fin a nosotros Botchan uno de esos clásicos que van de mano en mano, especialmente entre los lectores jóvenes. El marino que perdió la gracia del mar, de Yukio Mishima.