background preloader

Italo Calvino

Facebook Twitter

La aventura de un automovilista - Italo Calvino. De Los Amores Difíciles Apenas salgo de la ciudad me doy cuenta de que ha oscurecido. Enciendo los faros. Estoy yendo en coche de A a B por una autovía de tres carriles, de ésas con un carril central para pasar a los otros coches en las dos direcciones. Para conducir de noche incluso los ojos deben desconectar un dispositivo que tienen dentro y encender otro, porque ya no necesitan esforzarse para distinguir entre las sombras y los colores atenuados del paisaje vespertino la mancha pequeña de los coches lejanos que vienen de frente o que preceden, pero deben controlar una especie de pizarrón negro que requiere una lectura diferente, más precisa pero simplificada, dado que la oscuridad borra todos los detalles del cuadro que podrían distraer y pone en evidencia sólo los elementos indispensables, rayas blancas sobre el asfalto, luces amarillas de los faros y puntitos rojos.

He subido al coche inmediatamente después de pelearme por teléfono con Y. Yo vivo en A, Y vive en B. Viaje por las ciudades invisibles. En un cuadro aparece un libro lleno de tachones. Es Zora, la ciudad, que ha desaparecido sumida en sí misma. En otro lado está Sofronia, la urbe que se transporta y cuyos edificios públicos están metidos en una maleta.

Zemrude tiene dos colores, porque depende de la visión del visitante... Son Las ciudades invisibles, que el escritor italiano Italo Calvino relató con maestría, y a las que el pintor español Pedro Cano ha dado forma para la vista. Igual que en el libro de Calvino, Marco Polo le describe a Kublai Kan las 55 ciudades, Cano plantea como un viaje la exposición del Centro Cultural de la Villa y repasa la historia de cada una de las urbes. "La ciudad es el más bello de los inventos del hombre", dice el artista. "Cada vez que visitamos una ciudad nueva, te llevas algo de ella, eres mejor. La exposición del Centro Cultural de la Villa ha pasado por Roma y Florencia Cano (Murcia, 1944) conoció a Italo Calvino en 1983. Las ciudades invisibles. 130, Italo Calvino.

Upon hearing of Italo Calvino’s death in September of 1985, John Updike commented, “Calvino was a genial as well as brilliant writer. He took fiction into new places where it had never been before, and back into the fabulous and ancient sources of narrative.” At that time Calvino was the preeminent Italian writer, the influence of his fantastic novels and stories reaching far beyond the Mediterranean. Two years before, The Paris Review had commissioned a Writers at Work interview with Calvino to be conducted by William Weaver, his longtime English translator. It was never completed, though Weaver later rewrote his introduction as a remembrance. Still later, The Paris Review purchased transcripts of a videotaped interview with Calvino (produced and directed by Damien Pettigrew and Gaspard Di Caro) and a memoir by Pietro Citati, the Italian critic.

What follows—these three selections and a transcript of Calvino’s thoughts before being interviewed—is a collage, an oblique portrait. SIRUELA. Cómo escribo - Italo Calvino.