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Es morien de ganes i salivaven. La crisi sistèmica i les retallades, fetes amb destral abans que amb bisturí, han posat una vegada més sobre la taula la relació entre estat i cultura.Red Interlocal: Cultura y estrategia de ciudad: la centralidad del sector cultural en la agenda local
El pensamiento estratégico sobre cultura converge con los principios de la planificación estratégica urbana a mediados de la década de los 90. Si bien inicialmente se consideraba que los planes estratégicos de cultura eran sectoriales respecto a los planes estratégicos de ciudad, cada vez más los planes de cultura afectan otros sectores más allá de su ámbito “tradicional”, siempre que cumplan una serie de valores previamente asumidos: centralidad de la cultura, valor estratégico de las políticas culturales, transversalidad de las acciones y procesos culturales. En paralelo desde la planificación estratégica urbana, la cultura interviene crecientemente en aspectos territoriales, sectoriales y de cooperación internacional.¿Qué tipo de infraestructuras y servicios necesita la multitud para producir más cooperación, más libertad, más autonomía, más creatividad, más alegría compartida?
Testeando una institución anómala/ de Nicolás Sguiglia (Casa Invisible) « MÍNIMA COMÚN INSTITUCIÓN
Los procesos de crítica institucional no son siempre visibles.
Debate #2 ¿Ha fracasado la crítica institucional? « MÍNIMA COMÚN INSTITUCIÓN
Saludo, agradecimiento y deseos de buena suerte para Josep Ramoneda
Realmente es una pena que se haya prescindido de Josep Ramoneda como director del Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona. Sea quien sea quien le sustituya lo va a tener difícil –imposible diría yo– para poder superar e incluso mantener el CCCB en el lugar que hoy merece como punto de referencia de la producción y divulgación intelectual internacionales, pero también de la vida ciudadana en Barcelona. Me adhiero absolutamente al estupor y la protesta por la decisión de prescindir de él de su trabajo, al que el CCCB le debe prácticamente todo lo que es y parte esencial de lo que será.Josep Ramoneda (Cervera, 1949) tiene claro que dentro de dos semanas, cuando acabe el año, dejará su despacho del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB). Hace un mes, el presidente de la Diputación de Barcelona, el convergente Salvador Esteve, le comunicó que no se le renovaba el contrato. En los 17 años que van desde su inauguración en 1994, el CCCB se ha convertido en un centro de referencia mundial por el que han pasado casi siete millones de usuarios, 1.964 conferenciantes, ha realizado más de 300 ediciones de festivales y actividades de los más diversos formatos (Sónar, InnMotion, OVNI, L'Alternativa, Proposta, etc.), además de ser una editorial y tener una presencia totalmente consolidada en la red (CCCBLab).
"Con mi salida, CiU visualiza el cambio cultural" · ELPAÍS.com
Marçal Sintes, nuevo director del CCCB
Intelectuales de todo el mundo defienden el legado de Josep Ramoneda en el CCCB · ELPAÍS.com
Una empresa del segundo de Cultura cobró de una fundación que dirigía
Una empresa de Josep Maria Matas, recién destituido coordinador general de la Diputación de Barcelona, y Xavier Solà, actual secretario general del Departamento de Cultura, cobró en los primeros meses de 2010 más de 50.000 euros por la gestión de unos pisos de protección oficial en Vic promovidos por la Fundación Privada de Vivienda Pública de Cataluña (FPHP) de la Asociación Catalana de Municipios y Comarcas (ACM), cuando ambos ocupaban cargos directivos en la entidad municipalista.Aragón, la última en Cultura
Aragón es la comunidad autónoma que menos presupuesto destina a Cultura de entre las catorce regiones que ya tiene vigente su presupuesto para este 2012 (Asturias, Castilla y León y Castilla-La Mancha todavía no han aprobado el suyo) ya que los 24.794.595 euros que este año ha destinado al sector constituyen apenas el 0,46% del presupuesto total de la comunidad (5.328.716.690 euros).Jack Lang · ELPAÍS.com
Parece evidente que uno de los primeros sacrificados a los pies de la crisis es el mercado cultural.Se reconozca o no la gestión oficial dominante de la cultura parece más bien una estrategia para retraer a la ciudadanía del pensamiento.

