Los presupuestos de Cultura en detalle. Turismo siniestro · ELPAÍS.com. Quienes conozcan la obra de Michel Foucault sabrán de la importancia que el pensador atribuía a la llamada penitenciaría del Estado de Pensilvania (Filadelfia), construida en 1829 por el arquitecto John Haviland como paradigma de cárcel moderna, con pretensiones de reforma moral de los reclusos y según un modelo que sería imitado en todo el mundo. Allí se documentaron Dickens o Tocqueville y, entre otros huéspedes ilustres, Al Capone vivió entre sus góticas paredes.
¿Cuánto se pueden reducir las dimensiones de un empleo sin que deje de ser un empleo? ¿Hasta qué punto puede un Estado ceder su soberanía sin dejar de ser un Estado soberano? Mucho podría decirse, sin duda, de la siempre excesiva distancia que separa los ideales de sus realizaciones, pero quizá sería vano hacerlo ahora, cuando de los unos y de las otras quedan solo los escombros. José Luis Pardo es filósofo. Educación, Cultura y Deporte: 485 millones menos. "Unos cuantos mamones le están robando el dinero a la gente" Uno de los mejores libros que ha aparecido sobre la crisis financiera y sus razones ocultas lo ha firmado el americano Matt Taibbi, periodista de Rolling Stone. Cleptopía: fabricantes de burbujas y vampiros financieros en la era de la estafa (Lengua de Trapo, 2011), con prólogo y traducción de Pablo Bustinduy, aúna observación política afilada, especialización financiera traducida al lenguaje común, prosa cómica y una cantidad apabullante de indignación ante la estafa.
Taibbi habla con Público para explicar qué ha pasado aquí y quién se ha llevado nuestro quesito. Al leer ensayos, uno se topa a menudo con el reclamo de "se lee como una novela". En el caso de Cleptopía' es cierto, quizás porque los malos de esta crisis actúan como villanos de ficción. Hay que tener en mente que, a no ser que un lector esté muy familiarizado con el mundo de las finanzas, leer sobre este tipo de material puede resultar extremadamente difícil. Obama ha resultado ser una decepción monumental. La intrascendencia del Ministerio de Cultura. Ministerio de cultura sí, ministerio de cultura no. Durante las últimas semanas, la prensa ha dedicado no pocas páginas a abordar esta duda, surgida a raíz del cambio de gobierno y recientemente resuelta. Una duda razonable si atendemos a la importancia del tema, pero difícil de entender si pensamos en las escasas posibilidades de que un Ministerio como el que se barajaba influyese positivamente en nuestra cultura o de que mejorase, al menos, el rendimiento de la Secretaría de Estado equivalente.
Difícil de entender, también y como de costumbre, la indignación generalizada ante lo previsible -la elección de alguien como José Ignacio Wert para dirigir el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte-, suscitada por la recuperación de un artículo, publicado en El País hace ahora un año, en el que el señor Wert recurría a la manida comparación entre las descargas y el robo. Creo, no obstante, que el problema de fondo es que no se han planteado las cuestiones adecuadas. ¿Una cuestión de negocio? · ELPAÍS.com. La cultura como derecho y no como recurso. “La cultura es la mejor revolución. Seguramente por eso a los Gobiernos mediocres y dictatoriales les espanta la posibilidad de un pueblo educado, culto, con preparación, con criterio” comenta Javier Pérez de Albéniz en el libro colectivo “Reacciona”, de obligada lectura. La palabra de moda es “recortes”.
Se menciona con alegría, incluso con pasión. Siempre en la misma dirección: menos Estado, más gestión privada. Estrategia perfectamente orquestada desde los grandes grupos económicos, controladores de unos medios de comunicación a su servicio, secundados por una clase política que parece estar al servicio de éstos y no de la ciudadanía. Nuestro mínimo “Estado de Bienestar” se desvanece, nada comparable al de Suecia, Alemania o Francia, apostando por recetas dictadas por los causantes de la crisis. Educación y sanidad son los temas estrella de los recortes, interesadamente se olvidan de la cultura, como si no los padeciera, cuando constitucionalmente es un derecho. La realidad y el deseo » Malos tiempos para la cultura.
Malos tiempos para la cultura Las noticias sobre cultura suelen venir acompañadas estos días de la palabra cierre. Se suspenden festivales, se despiden músicos y bibliotecarios, se apaga la luz de las fundaciones y se niegan ayudas a programas de conferencias. Llueve sobre mojado en los dividendos de las grandes empresas, pero cae un sol implacable sobre la sequía de la educación y la cultura. El panorama es aún más grave después de la bancarización de las cajas de ahorros. Por lo que se refiere a patrimonio y actividades culturales, el Estado sólo llegaba a muchos territorios a través de la obra social de las cajas. Es verdad que estos recortes llaman menos la atención que el candado en quirófanos y salas de urgencia. Pero merece la pena preocuparse de ellos, aunque sea en voz baja, en medio de la escandalera de la crisis. Dentro del horizonte social ilustrado, la cultura se identificó con el conocimiento y la educación. Jack Lang · ELPAÍS.com.
Parece evidente que uno de los primeros sacrificados a los pies de la crisis es el mercado cultural. Uno casi se alegra, porque ese oxímoron resultaba a veces ofensivo. Ver cómo el legado de, por ejemplo, Miguel Hernández es abandonado por las mismas instituciones que en otro tiempo lo exigían como propiedad moral y patriótica o ver cerrarse un espacio de ensoñación como el Chillida-Leku porque no llegan los fondos, sirve para comprender que lo cultural tratado como mercado estaba condenado al fracaso. El siguiente paso es la desaparición de los estamentos culturales, el cierre de oficinas y ministerios y ese sacrificio tan populista de pensar con determinación que el Museo del Prado no es necesario si carecemos de camas de hospital.
Sin embargo, me sorprendió que uno de los ejes de los socialistas franceses en su campaña de primarias fuera el fortalecimiento de las industrias culturales. ¿Una cuestión de negocio? · ELPAÍS.com. Blogs ElCultural. En busca de una alternativa a la cultura mercantil. La crisis no es sólo cuestión de debacles bursátiles, estallido de burbujas inmobiliarias y rescates bancarios. Los modelos culturales, altamente empapados de las reglas del mercado neoliberal, también sienten su particular crash.
"La crisis será enfrentada por el sistema con los recursos a su alcance: recortes, control, entrega de soberanía a medios financieros y corporativos. Pero para la gente es una oportunidad de generar un nuevo marco de relaciones, de rescatar su posibilidad de constituir nuevos proyectos sociales. La Tabacalera puede cumplir un papel de apoyo a ese proceso de investigación social. La firma del acuerdo para ampliar la cesión del inmueble está en suspenso Allí se presentará este miércoles el dossier La Tabacalera.
El edificio se activa Antes de que se cediera el espacio para la creación del Centro Social Autogestionado, el Ministerio de Cultura había proyectado el Museo Nacional de Artes Visuales en la antigua fábrica de tabacos de la calle Embajadores. El arte contemporáneo como estilo del nuevo capitalismo. ¿Cuándo empieza el arte contemporáneo? Esta es una cuestión compleja. Resulta problemático establecer el momento de inicio ya que, en sí mismo, es un término un tanto lábil. En primer lugar habría que determinar a qué nos referimos cuando hablamos de arte contemporáneo. En un acercamiento superficial al concepto, nos encontramos con una acepción que se referiría a cualquier producción artística realizada dentro de un periodo temporal cercano a nuestra actualidad.
Sin embargo, esta definición no deja de ser insuficiente ya que, probablemente, no podríamos considerar todo el arte realizado en el presente como contemporáneo. Esto se produce debido a que cuando se utiliza esta noción nos referimos, más bien, a cierto tipo de producciones que se adaptan a una serie de características que pueden ser observadas, fundamentalmente, desde una perspectiva negativa. ¿El arte contemporáneo sólo se da en el capitalismo tardío? ¿Podemos seguir hablando de "arte latinoamericano"?
Propuestas comisión cultura acampada barcelona. El Centro Niemeyer y el "poder transformador de la cultura" El pasado martes, Baleiro organizó el segundo de sus Encontros Off, sesiones de trabajo abiertas en torno a la creación contemporánea, planteadas a modo de contraprogramación -low cost, entiéndase bien- a los principales eventos culturales de Galicia. En esta ocasión, el I Foro Internacional de Espazos para a Cultura (FIEC) sirvió como pretexto. Streaming mediante, pudimos ver y comentar las diferentes intervenciones de su primera jornada; y entre ellas había una, la de Natalio Grueso, que un servidor esperaba con impaciencia. Considerando la trayectoria y actual situación del Centro Niemeyer y de la Ciudad de la Cultura, escuchar en ésta al director de aquél hablando sobre gestión cultural resultaba, cuando menos, paradójico.
Mis expectativas eran altas -imaginaba algo sorprendente, casi inverosímil- y he de decir que se cumplieron con creces. La verdad es que la cosa tiene más miga de lo que parece. Es ciertamente irónico. "La burbuja cultural también ha explotado" El director del Museo del Prado y el director de La Casa Encendida, juntos de nuevo después de formar equipo en el Museo Reina Sofía, en 1994, cuando José Guirao (Pulpí, Almería, 1959) era su director y Miguel Zugaza (Durango, Vizcaya, 1964) subdirector, para conversar sobre la refundación del sistema del arte en España ante los recortes presupuestarios.
Ambos coinciden en pedir la implicación de la sociedad en la defensa y protección del sistema público de los museos y en la necesidad de mantener la calidad de las propuestas en tiempos revueltos. Público: ¿Qué otras políticas alternativas a la del recorte se pueden aplicar a la gestión de la cultura en estos momentos? Zugaza: "Estos años hemos conseguido convencer a la sociedad de que la cultura es algo relevante" José Guirao: Hay que hacer un esfuerzo de recortes ordinarios. Miguel Zugaza: Desde luego, pero también tenemos que ser críticos con lo que hemos hecho, porque España ha cambiado extraordinariamente.
J. J. M. M. J. M. M. J. M. Cultura ¿salvavidas de europa? La crisis abre una hemorragia en la cultura · ELPAÍS.com. La hemorragia es constante y aparentemente imparable. El paciente, las infraestructuras culturales españolas, pierde sangre. Mucha. No pasa el día en que no cierre un festival de cine o de teatro, en que una cita anual que dinamizaba tal o cual ciudad de mediano formato se vea obligada a hacerse bienal o en que un ex gran centro anuncie la paralización temporal de sus actividades para ingresar en un estado de hibernación programática con la esperanza de que el invierno de la crisis deje paso a la primavera del contento de una dichosa vez. Más allá de los empresarios culturales privados que tiran la toalla, tanto recorte se debe obviamente a las exangües arcas públicas, sobre todo, las de las comunidades autónomas. En cuanto a las infraestructuras que dependen del Ministerio de Cultura, se esperan nuevos recortes tras las elecciones, cuando vuelvan a rebajarse los presupuestos.
La 'tijera' aparece sobre todo en las comunidades autónomas. La cultura... ¿salvavidas de Europa? · ELPAÍS.com. "El futuro de Europa depende de la cultura", aseguró el pensador polaco Zygmunt Bauman en la inauguración en Wroclaw del Congreso Europeo de Cultura que Polonia organiza con motivo de ostentar, por primera vez, la presidencia de turno de la Unión Europea.
"El mundo", añadió, "se está transformando en un mosaico de diásporas, en un archipiélago de culturas". Un archipiélago que, según él, al tiempo que aportan riqueza pueden crear una incomunicación babélica; por eso el escritor y pensador polaco abogó por invertir en sistemas de traducción que permitan confeccionar lo que llamó una "nueva biblioteca de Alejandría". Hay que empezar a dejar de pensar en la cultura como en "una isla autónoma dentro del marco social", señalaba ayer en el mismo sentido el abogado y lobbista cultural Philippe Kern. Oliviero Toscani: "El Estado es una máquina de mediocridad" La cita de Wroclaw resalta la diversidad cultural como un activo indiscutible. Barcelona necesita un pacto cultural · ELPAÍS.com. Inmersos en el tsunami de la crisis económica resulta clave encontrar las nuevas formas de gobernanza. La principal pasa por establecer un control democrático sobre los mercados; la problemática, sin embargo, es más general: la sociedad, la economía, la cultura, la ciudad han cambiado y seguimos tratando de gobernar la realidad con los mismos instrumentos de épocas pasadas.
Hay que recuperar el gobierno, es decir, la capacidad democrática de administrar la realidad y transformarla. Si incluso bajo mayorías absolutas y cómodas, uno se pregunta sobre el margen de maniobra que tendrá un gobierno que goza de gran estabilidad parlamentaria, imagínense cuando se está en franca minoría tratando de lidiar, a la vez, con los retos que emergen de una realidad compleja, y con las propias debilidades. Esta es la situación del gobierno de Trias, que, más allá de ampulosas declaraciones y el acuerdo presupuestario con el PP, no se le conocen estrategias de largo recorrido. Isaki Lacuesta "La cultura no importa a nadie" Girona. (EFE).- El cineasta Isaki Lacuesta, galardonado con la Concha de Oro en el festival de San Sebastián, ha asegurado hoy que "la cultura no importa a nadie", mientras que ha reivindicado el papel "pedagógico y divulgativo" que deben tener los medios de comunicación.
"Ya no se piensa tanto en la función pedagógica del comunicador cultural, ahora se ha convertido en puro marketing", ha manifestado el cineasta durante la clase inaugural del grado de Comunicación Cultural de la Facultad de Letras de la Universitat de Girona (UdG). Lacuesta ha añadido al respecto que "ya no se piensa tanto en esta función divulgativa sino en quién consigue más clics", en alusión a las entradas en páginas webs. El director de cine ha instado a los futuros comunicadores culturales de la UdG a realizar un trabajo de "discriminación positiva" para "complementar lo que se está recortando en cultura".
Estado de excepción económica permanente · ELPAÍS.com. En Los orígenes del totalitarismo, Hannah Arendt consideró como "desesperados intentos de escapar a la responsabilidad" las múltiples ideologías que, desde mediados del siglo XIX, pretendieron encarnar "las claves de la Historia". El fantasma del comunismo recorriendo Europa, como después lo harían los del fascismo y el nazismo, eran la referencia implícita en la expresión "múltiples ideologías" que utiliza Arendt. Desmoronado el comunismo y derrotados militarmente el fascismo y el nazismo, se podría pensar que Europa estaba, por fin, libre de fantasmas. Y, sin embargo, durante las últimas semanas uno nuevo habría empezado a recorrerla a consecuencia de la crisis del euro y de la deuda soberana. Primero en Grecia y después en Italia, el fantasma de la tecnocracia ha hecho su aparición. El Gobierno de ambos países, cuya gestión económica ha fracasado, se ha visto desplazado por equipos de especialistas que han contado con el voto mayoritario de los respectivos parlamentos.
La glotonería política devora las instituciones culturales catalanas · ELPAÍS.com. Las industrias culturales aportan un 2,8% PIB.