Quino: un masivo acto de amor. “Gracias, maestro” se escuchaba en boca de los lectores de Quino, apiñados ayer en el stand de Ediciones De la Flor para que el autor de Mafalda les firmara algún libro, algún rincón de la agenda, un papel que estaba arrugado en la cartera y que ahora será un tesoro.
Hacía cuatro años que no firmaba ejemplares en la Feria grande, aunque el año pasado lo hizo en la Infantil y Juvenil. Desde las tres y media de la tarde hubo cola para esperar al historietista, que llegó apenas pasadas las seis, escoltado por Daniel Divinsky y Kuki Miller, directores de la editorial, pero sobre todo sus amigos. “A mí ni se me ocurrió presionarlo para que viniera, fue idea de él. Me dijo ‘¿Cuándo voy a la Feria?’ , le propuse un día poca gente, y él me dijo que poca gente no, que venía hoy y volvía el domingo”, explicó Divinsky. Antes de que empezara a firmar, el chileno Alberto Montt, una de las joyas del humor gráfico actual, se acercó a saludarlo. No lectores, un remedio peligroso - 22.04.2012 - lanacion.com. El mercado editorial es tan complejo y extraño que publicar libros para no lectores resulta algo de lo más normal.
Y por más raro que parezca, apuntar a aquellos que raramente compran un libro representa una auténtica estrategia, el as de espadas comercial en el que buena parte de la industria cifra su esperanza de supervivencia. Todo editor sabe que los lectores son escasos; para que un libro alcance cierto éxito masivo y venda, digamos, más de 30.000 ejemplares (seis veces más que una tirada promedio de una novela argentina), debe captar el interés de gente que no tiene el hábito de la lectura, pero que por alguna razón se siente atraída por un libro en particular.
Muy a menudo, dirigirse al lector puro, culto e informado, supone un estrepitoso fracaso comercial porque en la Argentina no existe la cantidad suficiente de lectores ilustrados que permitan convertir a un libro de literatura en un best seller. ¿Existen los lectores? - Instituto del Libro y la Lectura A.C. (ILLAC) En el Instituto del Libro y la Lectura, Paola Zorrilla, quien cursa la maestría en diseño y producción editorial en la Universidad Autónoma Metropolitana, inició una discusión en la que, entre otras cuestiones, pregunta qué es leer. La respuesta parece sencilla y no lo es tanto. Quizá tomar alguna metáfora sería lo prudente pues las descripciones del acto fisiológico o del comportamiento psicológico de la lectura, no agotan todo el significado cultural de la presencia de lectores. He dicho lectores, pero ¿realmente existen esos entes que llamamos lectores?
, ¿no es un acto de soberbia llamarnos lectores? Y ¿por qué empleamos el plural al referirnos a quien acomete la lectura y el singular cuando hablamos de los autores? La pregunta fundamental es ¿qué hacen los lectores? Entendemos por lectores a las personas que leen libros, periódicos, revistas. Eso supone una dedicación, es decir que un lector debería estar leyendo la mayor parte del tiempo. Todo se complica.
Canal Leer-TvWeb. El mapa de la literatura está en las paredes. Mario Vargas Llosa puntúa cada libro que lee del 1 al 20, como se califica en las escuelas de Perú: «Cuando leyó El Aleph, de Jorge Luis Borges, le puso un 19 y con el tiempo, cada mañana se levanta pensando que tendría que ponerle un 20», cuenta Jesús Marchamalo (Madrid, 1960).
Juan Manuel de Prada, en cambio, apenas puede dejar un rastro sobre los libros. Es algo casi enfermizo lo suyo: los de su biblioteca están prácticamente nuevos, el lomo apenas rozado, sin firmas ni ex libris, sin marchas ni notas, y sólo ocasionalmente con alguna esquina discretamente doblada, una leve muesca hecha con ala uña. Esa pulcritud nace de «su aversión enfermiza» hacia los libros viejos, «fatigados los llama», llenos de marcas, heridas, manchas.
Estos son algunos de los mundos paralelos en los que habita el universo imaginario de veinte escritores consagrados que han abierto su casa al «inspector de bibliotecas», como definió Antonio Gamoneda a Jesús Marchamalo. Orden y desorden Código interno. El papel de la lectura más allá del papel.