How to Live Without Irony. La Nueva Sinceridad o la redención sentimental de los hipsters. Permitirme que me ponga un poco retro y que empiece este segundo post del primer año de mi beca con un guiño a esa cosa tan pasada de moda como es la ironía y que lo haga con un chiste de la revista The New Yorker donde se puede ver como un psicoanalista le dice a su paciente “Vamos a intentar centrarnos en los posts que SÍ recibieron comentarios”.
Viñeta que encuentro especialmente maliciosa porque el primer artículo que escribo aquí desde hace meses, uno que era muy personal y sentimental, cosechó una oleada de comentarios, especialmente a través de facebook y en forma de ataque coordinado de amor y de apoyo de amigos, amigas y conocidos. Un ataque en el que éstos decidieron colgar los gotelés de su casa haciendo referencia a ese artículo donde hablaba como había acabado emocionalmente erosionado tras dos años y pico de paro sin hacer nada, tan sólo mirar la pared hasta ver formas absurdas y amenazantes en su superficie de gotelé (lo pueden leer aquí): Dos sinceros… Amo esta serie. We've Been Arguing About Irony vs. Sincerity for Millennia - R. Jay Magill Jr. Forget that recent, naive New York Times column.
Proto-hipsters were around before Christ. Two-hundred-something years ago, after the earnestly murderous trials of the French Revolution, irony appeared on the cobblestoned streets of Paris. How the “New Sincerity” Changed Popular Culture.