George R. R. Martin's Official Website. Festín de cuervos", de George R.R. Martin. Para muchos, una decepción, al menos tras su primera lectura.
Después del torbellino que supuso Tormenta de espadas, George R.R. Martin se plantea Festín de cuervos como un libro-puente en el que se presentan nuevos personajes y se plantean nuevas tramas, dejando de lado a gran parte de los protagonistas originales, reservados para la siguiente novela del ciclo, A Dance with Dragons. De ritmo más tranquilo, numerosos seguidores se quedaron frustrados al no encontrar lo que buscaban –Martin es un maestro del cliffhanger–, y consideraron que la extensión de la novela resulta desmedida teniendo en cuenta los pocos acontecimientos que suceden.
Festín de cuervos, leído sin la natural ansiedad del que lo esperaba como agua de mayo, es un libro que se disfruta especialmente porque nos muestra lugares nunca antes visitados en la saga, y nos presenta a un puñado de personajes de interés nada desdeñable. La expectación, desde luego, es enorme. Nota editorial. Dominio de dragones, de George R.R. Martin. Choque de reyes", de George R.R. Martin. Al concluir la lectura del anterior volumen de la Saga Canción de Hielo y Fuego, Juego de Tronos, puede haber ocurrido que el lector sensible haya lanzado el libro por la ventana, furioso y asqueado por su chocante final.
Pero lo normal es que suceda lo contrario, y la adicción por la saga de Martin ya no tenga remedio. Tras haber sentado las bases del mundo en el que se desarrolla esta compleja historia, y de haber prendido la mecha, la tierra de los Siete Reinos se revoluciona y son varios los reyes que reclaman el Trono de Hierro. Resulta especialmente brillante la manera en que Martin refleja la ambición de poder, haciendo que cada uno de los aspirantes a mandamás vea en un recién aparecido cometa celeste una señal incontestable que justifica su reinado. Choque de Reyes tiene mucho de olla a presión donde acumular tensiones que estallarán en la siguiente y brutal novela de la serie, Tormenta de Espadas. Nota editorial. Tormenta de espadas", de George R.R. Martin. Este libro suele ser el favorito de los seguidores de la saga Canción de Hielo y Fuego.
Como refleja el título, las cartas de ponen sobre la mesa y llega la hora de la verdad. Tormenta de espadas provoca taquicardias e impide abandonar la lectura. Hay momentos que provocan disgustos tremendos. Otros sorprenden al más curtido, e incluso hay lugar para la catarsis malévola. No es sorprendente que el lector insulte en voz alta a algún personaje o lance un ocasional grito de triunfo. Hay desesperadas batallas clásicas, traiciones, duelos a muerte y alguna que otra venganza más que buscada, además de un progresivo regreso de la magia a la tierra de Poniente, intercalada con hechos inspirados en acontecimientos históricos. Aunque la saga continúa –y de hecho, el libro acaba dejando al lector con una necesidad extrema de que le cuenten más cosas–, se puede considerar que Tormenta de espadas cierra un ciclo dentro de la serie Canción de Hielo y Fuego. Nota editorial Ficha técnica: Juego de Tronos", de George R.R. Martin. Cuando alguien se acerca a este libro, siempre lo hace sabiendo más o menos lo que va a leer.
Si uno está harto de la literatura fantástica, se temerá una acumulación de tópicos sobre el camino del héroe, bosques habitados por elfos sabios, enanos fortachones, magos malvados y demás fauna reciclada de las obras de Tolkien. Por el contrario, si uno es seguidor del género, esperará ansioso una absorbente historia sobre héroes y repleta de bosques habitados por elfos sabios, enanos fortachones, magos malvados y demás maravillas tributarias de Tolkien. Bien, hay un mapa, y se habla de dragones. Hay una pizca de magia y animales ya extintos. Incluso un personaje que más o menos sigue el camino del héroe. Los personajes son mucho más ricos de lo que uno se suele encontrar en la típica novela de fantasía –y eso incluye al maestro Tolkien–, y su compleja trama habla más de política y otras miserias humanas que sobre conjuros o profecías. No hay piedad para los personajes, ni para el lector.